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La depresión es un trastorno psiquiátrico frecuente en gente de la tercera edad, diversos estudios epidemiológicos realizados en los E.U. indican un mayor número de síntomas depresivos en personas adultas mayores que viven en comunidad.

La depresión como enfermedad es un trastorno del estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas o más tiempo. La depresión en los ancianos es un problema generalizado, pero no es parte normal del envejecimiento por lo que, con frecuencia, no se reconoce ni recibe tratamiento.

En los ancianos, los cambios de vida pueden incrementar el riesgo a padecer depresión o llevar a que la depresión previa empeore. Algunos de estos cambios son:

  • Cambio de casa, por ejemplo, a un centro de la tercera edad.

  • Dolor o padecimiento crónico.

  • Hijos que dejan el hogar.

  • Cónyuge y amigos cercanos que mueren

  • Pérdida de la independencia (por ejemplo, problemas para cuidarse sin ayuda o movilizarse)

La depresión también puede estar relacionada con un padecimiento físico, como:

  • Enfermedad de la Tiroides.
  • Parkinson
  • Cardiopatía
  • Cáncer
  • Accidente Cerebro-vascular
  • Demencia

El consumo excesivo de alcohol o de determinados medicamentos (como los somníferos) puede empeorar la depresión.

La depresión en los ancianos puede ser difícil de detectar. Los síntomas comunes como fatiga, inapetencia y problemas para dormir, también pueden ser parte del proceso de envejecimiento o de un padecimiento físico. Como resultado de esto, la depresión temprana puede ser ignorada o confundida con otras afecciones que son comunes en los ancianos.

Situaciones que requieren un especialista médico

  • Consulte con el médico si siente tristeza, minusvalía o desesperanza persistentes o si llora con frecuencia.
  • Asimismo, consulte si está teniendo dificultad para enfrentar situaciones estresantes en la vida y desea una remisión a donde le puedan ofrecer psicoterapia.
  • Si usted está cuidando de un familiar en edad avanzada y piensa que dicha persona podría tener depresión, póngase en contacto con el médico.